¡Qué no te roben tu auto!
- 8 may 2015
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En la medida de lo posible, estacionate en lugares vigilados
De acuerdo, esta primera medida es tan de cajón como imposible de realizar en algunas ocasiones, pero *por lo general y como tendencia* deberíamos buscar el mejor lugar posible para dejar nuestro coche y desconfiar bastante si cuando vamos a aparcar observamos que todos los coches de nuestro alrededor presentan signos de haber sido forzados o si en vez de asfalto encontramos una alfombra de cristalitos verdes.
Cerrar siempre el coche y guardar las llaves
Si el vehículo tiene puertas y ventanas, es por algo. Antes de abandonar el coche, comprobar incluso *accionando alguna maneta* que tanto puertas como ventanas han quedado efectivamente cerradas y guardar las llaves inmediatamente y de forma discreta en un lugar seguro, mejor en el bolsillo del pantalón que en la chaqueta o el bolso. Y sobre todo, hacerlo siempre, ya que por breve que sea nuestra ausencia, un ladrón bien entrenado nos puede robar el coche en cuestión de segundos.
Mantener la documentación lejos de tu auto
Dejar los papeles dentro del coche es casi como regalar nuestro vehículo al primero que pase por ahí. En ese sentido, vale la pena recordar que es legal circular con fotocopias de toda la documentación (permiso de conducir, permiso de circulación y tarjeta técnica del vehículo) siempre que estén debidamente cotejadas por un notario o por algún organismo oficial.
Viajar siempre con las puertas bloqueadas
Los semáforos son lugares perfectos en los que cualquiera puede abrir una puerta de nuestro coche y hacerse con bolsos y maletines en cuestión de segundos sin que tengamos tiempo de reaccionar. Si nos acostumbramos a viajar con las puertas bloqueadas, se lo pondremos más difícil a quienes pretendan robarnos en el camino.
Hacer caso omiso de “gente que nos avisa”
Claro, que de nada servirá viajar con las puertas bloqueadas si las abrimos a la primera ocasión que se presente. Es un truco muy típico ese de "llamarnos la atención" con cualquier excusa (desde un elaborado “llevas una rueda pinchada” hasta un simple “oye, oye”) para que mientras desviamos la mirada alguien nos desvalije.
No dejar nada a la vista
Nada de nada. Ni siquiera una triste chaqueta ni mucho menos una bolsa con un misterioso contenido en su interior. Lo que para nosotros es un artículo de poco valor "puede parecer un suculento botín" a cualquiera que lo vea desde el exterior, así que lo mejor es dejar el coche sin nada a la vista que pueda llamar la atención. Y si hay que dejarlo, una buena manera es prever esa circunstancia y pasar lo que sea al maletero antes de llegar a nuestro punto de destino. Lo mismo se podría aplicar a aquellos casos en los que, por ejemplo en un centro comercial, "hemos cargado el coche" pero queremos volver a las tiendas. Más vale mover el vehículo hasta una plaza lejana que dejarlo con un cartelito que diga: “coche acabado de cargar: róbenme”.
Instalar un localizador GPS
De acuerdo, un localizador por GPS no va a evitar que nos desaparezca el coche, pero sí que nos puede servir para gestionar con mayor celeridad la recuperación de nuestro vehículo. Lógicamente, el localizador tiene que estar conectado permanentemente y ubicado de forma estratégica para evitar que cualquiera pueda deshacerse de él.
Finalmente…
Ten en cuenta que ninguno de estos consejos es infalible y recuerda que en caso de ser víctima de un robo nunca debes intentar detener al ladrón ya que puede estar armado y pondrás en riersgo tu integridad. Dicho de forma clara: si nos quieren robar, nos robarán, pero al menos no demos facilidades a los ladrones.






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